La privacidad de Instagram es un interruptor simple con consecuencias grandes para la entrega. Vale dos minutos antes de pedir, porque explica casi todos los correos de "¿por qué está esperando mi pedido?" que recibe el equipo.
Qué significa privado de verdad en Instagram
En una cuenta privada, solo los seguidores que el dueño aprobó ven las publicaciones, los Reels y las historias. El resto ve solo lo básico público: foto de perfil, usuario, bio y el contador de seguidores. Las publicaciones quedan escondidas. Cualquiera que quiera entrar tiene que enviar una solicitud de seguimiento y esperar a que el dueño la acepte. Nadie llega a las publicaciones de una cuenta privada sin que el dueño diga primero que sí.
Por qué solo entregamos en cuentas públicas
Cuando escribes un usuario en el armador de pedidos, lo comprobamos contra el perfil público. Si la cuenta es privada, el armador se detiene y te pide ponerla pública primero. No es que nos pongamos difíciles: los likes y las visualizaciones apuntan a publicaciones que el modo privado esconde, y los seguidores nuevos se quedarían en la cola de solicitudes esperando aprobación en vez de aterrizar en el contador.
Recuerda la regla de la casa: nunca pedimos contraseñas. La visibilidad pública es el único acceso que necesitamos.
Ponerse en privado a mitad de la entrega
Si un destino pasa a privado mientras un pedido se entrega, la entrega se atasca: las publicaciones a las que entregamos desaparecen de la vista y los nuevos seguidores se apilan como solicitudes pendientes. Nuestros sistemas siguen comprobando, y todo retoma en cuanto la cuenta vuelve a ser pública. El camino fluido: quédate en público hasta que cada artículo de tu página de pedido muestre entregado, y luego cambia si prefieres.
Cuentas privadas y la ventana de recarga
Cada pedido lleva una garantía de recarga de 30 días, y una recarga significa entregar un extra en tu cuenta. No podemos entregar en una cuenta privada, así que una recarga simplemente espera a que vuelva a ser pública. Ponerte en privado después de la entrega no te cuesta la garantía: vuelve a público cuando quieras una recarga y la ventana funciona normal.
La lista del capataz
- Antes de pedir: pon la cuenta en público. El armador confirmará que puede verte.
- Durante la entrega: quédate en público hasta que tu página de pedido muestre todo entregado.
- Después de la entrega: vuelve a privado si quieres.
- Para recargas: ponte en público para que el extra aterrice, y luego haz lo que gustes.